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Menchu Gutiérrez (Madrid, 1957) es novelista, traductora y poeta. De su amplia obra poética destacan El ojo de Newton, La mano muerta cuenta el dinero de la vida o La mordedura blanca (Premio de Poesía Ricardo Molina 1989) y el ensayo biográfico San Juan de la Cruz.

Héctor Krakov
Médico Psicoanalista.

Miembro titular, en función didáctica, de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

Full Member of the International Psychoanalytical Association (IPA).

Especializado en psicoanálisis de pareja (APA-CAECE)

Doctor en Psicología PhD (USAL-APA)

Ángela Lucía Di Tullio (11 de mayo de 1951) es una lingüista y profesora universitaria argentina. A lo largo de su carrera se ha dedicado al estudio de la gramática del español, con especial atención en su variedad rioplatense.​ Otros temas de su interés han sido la historia de las políticas lingüísticas implementadas en la Argentina y la enseñanza del español como lengua materna.

Mercè Rodoreda (Barcelona, 1908 – Girona, 1983). Va ser filla única d’una família culta i bohèmia del barri barceloní de Sant Gervasi de Cassoles. Les flors, ja presents a la seva infància, van ser una passió constant a la seva vida. Va ser mare i es va casar ben jove, l’any 1928, i durant els anys trenta ja va publicar les seves primeres novel·les. Per la seva vinculació cultural amb el govern de la República es va veure obligada a exiliar-se, primer a França, l’any 1939 i més tard, el 1954, a Ginebra. És en aquesta època que es desenvolupa com a artista i com a escriptora i, en concret, als anys seixanta. Durant aquests anys escriu les obres que la fan ser una de les autores més reconegudes i traduïdes de la literatura catalana del segle xx: La plaça del Diamant (1962), El carrer de les Camèlies (1966), Jardí vora el mar (1967), Mirall trencat (1974). I és també quan escriu Flors de debò. Un cop mort el dictador, l’any 1979, torna a Catalunya i s’estableix a Romanyà de la Selva, en una casa a quatre vents i amb un jardí ple de flors. D’aquesta època és Viatges a uns quants pobles que, junt amb el capítol citat anteriorment, formarà el llibre Viatges i flors i que guanyarà el Premi Ciutat de Barcelona l’any 1980.

Blai Bonet (Mallorca, 1926-1997), poeta, seminarista, homosexual, cronista del Vaticano en el diario Última hora y “gigoló oficial de la alta costura de las letras”, según sus propias palabras, se crió en Santanyí, una de las zonas más pobres de la isla. Ingresó en el seminario a los diez años y a los diecisiete lo abandonó a causa de la tuberculosis, por la que estuvo ingresado en el sanatorio de Caubet. La publicación de Quatre poemes de Setmana Santa (1950), Entre el coral i l’espiga (1952) y Cant Espiritual (1953) mostró la existencia de una voz poética sensual y muy crítica, que rompía e iluminaba. Su novela El mar (1958) fue premiada y escandalizó. En tiempos recientes ha sido traducida a más de diez lenguas, además de llevada al cine por Agustí Villaronga.

La obra poética completa de Blai Bonet, así como sus dietarios, se reeditó en el 2014. Club Editor está recuperando el conjunto de sus novelas: El mar, Haceldama, Judas i la primavera, Míster Evasió y Si jo fos fuster i tu et diguessis Maria. ”Una fuente de palabra viva, siempre y para siempre“, según el poeta Biel Mesquida.

Si hubiera nacido más al norte, posiblemente Joan-Lluís Lluís no habría escrito su obra en catalán. Si hubiera nacido más al sur, quizás no habría concebido nunca su primera novela, Ulls de sorra (1993), que narra un episodio de la Guerra de Argelia. Hijo de Perpiñán, la frontera es su territorio. El dia de l’ós (2005), Aiguafang (2009), Cròniques d’un déu coix (2014, premio Lletra d’Or), El navegant (2016, premio Crítica Serra d’Or) y Jo soc aquell que va matar Franco (2018, premio Sant Jordi) lo emparentan con los grandes fabuladores. Conversa amb el meu gos sobre França i els francesos (2002) abreva en la tradición panfletaria. Els invisibles (2020) recrea su recorrido personal por la lengua “paterna”, habría que decir en su caso: hasta los veinte años solo había hablado el catalán con su padre. Ha acogido, como traductor, El arrancacorazones de Boris Vian y El libro de los finales de Joan Bodon, dos autores que representan dos polos: por la imaginación al poder, el uno; por la conciencia de los desposeídos, el otro.

Blanca Llum Vidal, nacida el 1986 en la Barceloneta, es poeta, filóloga y trabajadora social. Ha publicado los poemarios La cabra que hi havia (2009), Nosaltres i tu (2011), Punyetera flor (2014) y Amor a la brega (2018), además de Este amor que no es uno (2018) traducido al castellano por Berta García Faet. También ha publicado la crónica Maripasoula: Crònica d’un viatge a la Guaiana francesa (2015) y el álbum infantil Visca! (2012), ilustrador por el pintor Rafel Joan. Ha escrito sobre Ausiàs March, Maurice Blanchot o Jeanne Hersch, ha traducido Marguerite Duras y ha editado la poesía de Àngel Guimerà y la narrativa de Víctor Català.

Según varios manuales escolares, Caterina Albert i Paradís (1869-1966) «vivió recluida y no abandonó nunca su pueblo». Otras fuentes afirman que viajó por Europa, en particular, a Italia; que a partir de 1904 alternó L’Escala con Barcelona; que conocía los barrios bajos como la palma de su mano; que leía cuatro idiomas. En 1898, debutó en los Juegos Florales de Olot con La infanticida, un monólogo dramático en verso que fue premiado y vetado en el acto; no se representó hasta 1967, un año después de su muerte. Entre 1901 y 1907, ya con el pseudónimo «Víctor Català», vieron la luz sus obras más celebradas, las colecciones de cuentos Drames rurals, Ombrívoles, Caires vius, y la novela Soledad —una obra maestra concebida en las peores condiciones, desde la cabecera de su madre moribunda, impresa por entregas a medida que el editor recibía lo que ella había escrito el día anterior.

Tras diez años de silencio, en 1918, publicó, también por entregas, Un film (3.000 metres), su segunda novela, que la crítica descalificó arguyendo que en ella la autora emprende «caminos errados y arbitrarios», y que tras ser reeditada por Club Editor un siglo después, fue uno de los libros más vendidos en Sant Jordi. En 1920 publicó una nueva colección de cuentos, La Mare Balena, y diez años después, otra más, Contrallums, Se produjo un nuevo silencio, que en esta ocasión se prolongó durante quince años, entre los que hubo la guerra civil. En su jubileo publicó sus dos últimas colecciones de cuentos, Jubileu (1950) i Vida mòlta (1951). Club Editor ha rescatado su narrativa completa y prepara nuevas publicaciones de escritos inéditos descubiertos en el Arxiu Municipal de L’Escala, que custodia el fondo Víctor Català.

Maksim Ósipov (Moscú, 1963), escritor y médico, estudió en Moscú y se especializó en cardiología. En los años noventa fue a trabajar a Estados Unidos y fundó en Rusia una editorial de libros de medicina. También editó libros de teología y de música. En 2007 publicó su primer texto en la revista Znamia, “Sobre el padre Ilia”, unas notas autobiográficas. En 2009 salió a luz su primer volumen de cuentos y ensayos, No nos podemos quejar, seguido en 2011 por El grito del ave doméstica y en 2022 de Piedra, papel, tijeras. Además de relatos, Ósipov ha escrito obras de teatro que se han representado en distintas salas de Rusia. Actualmente se ha exiliado de Rusia por la guerra de Ucrania. Opositor activo, su postura crítica se acentuó en 2014, con la anexión de Crimea.

Joan Bodon (Crespin, Francia, 1920 – Arbatache, Argelia, 1975) es un autor que de no haber escrito en occitano sería sin duda uno de los referentes franceses más importantes del siglo XX, cercano a Albert Camus por su posicionamiento ético. Hijo de una familia campesina, durante la Segunda Guerra Mundial fue enviado a Silesia por el Servicio de Trabajo Obligatorio, de donde fue liberado por el Ejército Rojo.

En la inmediata posguerra ingresó en el Partido Comunista y empezó a implicarse en el activismo occitanista. Fue maestro rural de la República en su propia tierra y en el barrio de Arbatache, en Alger, durante los seis últimos años de su vida. Admiró siempre a su padre por no haber hablado nunca en francés, a la vez que nunca habló occitano con sus hijos. Escribió diversos volúmenes de cuentos y poesía y novelas como La grava sul camin (1956) o Lo libre de Catoia (1966), traducido al catalán por Club Editor y al castellano por Gara Edizions.