Flaviano Bianchini nació en Fabriano (Italia) en 1982. Es un naturalista que se ocupa de las violaciones de los Derechos Humanos y los daños a la salud relacionados con las industrias extractivas, especialmente en América Latina. Sus estudios sobre el impacto de la minería en el medio ambiente y la salud han conseguido —entre otros importantes logros— la modificación de leyes en Honduras, la adopción de medidas cautelares por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Guatemala y la promulgación de leyes sobre el bienestar en la ciudad Cerro de Pasco, en Perú. Fundó y dirige la ong Source. Es, además, autor de In Tibet. Un viaggio clandestino —libro por el cual ha recibido varios premios, entre ellos el Bruce Chatwin 2010— y de Taraipú. Viaggio in Amazzonia. El camino de La Bestia es su tercer libro publicado.
Nacido en 1912 en la Bretaña Central (Francia), en el seno de una familia de modestos agricultores, Armand Robin fue poeta, ensayista y traductor; se consideraba a sí mismo como un «experto en cháchara». Inventó su propio oficio «oyente de radios extranjeras» y trabajó en él a la vez que redactó periódicamente su Bulletin d´Ecoutes. Fue traductor de al menos 20 lenguas y oyente de unas 41. Hizo cuanto estuvo en su mano por figurar en todas las listas negras que circulaban en su época, y evidentemente lo consiguió. Colaboró con diversas publicaciones (Europe, Comoedia, Combat, Le libertaire, 84, Preuves, La Revue de Paris...), y publicó Le Temps qu´il fait, Poésie Non Traduite, Ma Vie Sans Moi y Les Poèmes indesirables, además de La falsa palabra, libro ya mítico, que es considerado como su obra más deslumbrante. Murió en París en 1961.
Antonio Cabrera nació en Medina Sidonia (Cádiz) en 1958. Vive desde niño en la Comunidad Valenciana y trabaja como profesor de Filosofía en la localidad de Sagunto. Es autor de cuatro libros de poemas: En la estación perpetua (Visor, 2000), con el que obtuvo los premios Fundación Loewe y Premio Nacional de la Crítica; Con el aire (Visor, 2004), XXV Premio Ciudad de Melilla y Premio de la Crítica Valenciana; y Piedras al agua (Tusquets, 2010); entre los dos primeros poemarios, vio la luz su colección de haikus de tema ornitológico titulada Tierra en el cielo (Pre-Textos, 2001). Parte de su obra poética ha sido recogida en la antología Montaña al sudoeste (Renacimiento, 2014), preparada por Josep M. Rodríguez. Como antólogo él mismo, es responsable de la edición de Cimas y abismos (Renacimiento, 2012), de José Luis Parra. Corteza de abedul (Tusquets, 2016) es su último libro de poemas. Ha vertido al castellano los volúmenes Poesía y ontología, de Gianni Vattimo (Universitat de València, 1993), Los pájaros amigos, de Josep Maria de Sagarra (Pre-Textos, 2003) y Sobre el lamento de Jasón, de Vicent Alonso (Denes, 2008). Asimismo, suyo es el volumen de prosas El minuto y el año (La Palma, 2008). Ha mantenido colaboraciones periodísticas en los diarios El País, ABC y Levante-EMV. Ha publicado artículos en publicaciones como Clarín, El maquinista de la Generación, Litoral, Lateral y otras.
Nacido en 1905 en la ciudad de South Bend (Indiana, EE. UU.) en el seno de una familia de librepensadores, la vida de este escritor autodidacta ha tomado, con la lejanía, forma de puente: un lúcido y sólido enlace entre dos momentos sobresalientes del siglo xx: las convulsiones sociales de principios de siglo y la rebelión juvenil de los años sesenta. Durante los años treinta y cuarenta, Rexroth desempeñó un papel muy activo dentro de muchos grupos libertarios en defensa de los derechos civiles y en contra de la guerra (se declaró objetor de conciencia durante la Segunda Guerra Mundial), y fue a la vez el principal mentor del fermento cultural y literario que conducirá al llamado «Renacimiento de San Francisco» después de la guerra. Desde los años cincuenta escribió poemas, obras de teatro, ensayos y artículos de crítica social, tradujo poesía de siete idiomas, presentó críticas de libros y programas en la radio independiente KPFA y organizó por primera vez lecturas de poemas acompañadas de jazz. Murió en Montecito (California) en 1982. Aunque Kenneth Rexroth es conocido entre los lectores en español principalmente por su obra poética, sus versiones de poetas orientales y su relación con la generación Beat, sus ensayos son inigualables. Buena muestra de ello son Desconexión y otros ensayos (Pepitas, 2009) y este deslumbrante acercamiento de los textos clásicos. Próximamente, aparecerá en Pepitas de calabaza su celebrada autobiografía: An Autobiographical Novel, con traducción de Carlos Manzano.
Canek Sánchez Guevara nació en La Habana en 1974. Apasionado de los medios audiovisuales y de la computación fue entre muchas otras cosas escritor, fotógrafo, diseñador gráfico y un viajero impenitente. Hombre de una profunda sensibilidad anarquista —tal y como definió el cineasta José María Nunes a todas esas flores silvestres que crecen al calor de la anarquía sin comulgar con la ortodoxia de la ideología— fue nieto, según sus propias palabras, «de uno de los comandantes de la revolución cubana, reconvertido tras su muerte en ícono de la subversión internacional». Le sorprendió la parca en enero de 2015 en México D. F., justo cuando estábamos trabajando (en colaboración con los editores de Surplus) en la edición de estos diarios.
György Faludy (Joseph George Leimdörfer; Budapest, 1910–2006) da a conocer sus primeros poemas en la primera mitad de los años treinta del siglo pasado y se convierte en colaborador de la publicación liberal Magyar Hírlap, relacionándose con los círculos radicales y socialdemócratas que combaten a los sucesivos gobiernos del régimen autoritario del Almirante Horthy. Pese a que suele considerarse que su trayectoria poética tiene inicio en 1938, cuando aparece Centinela en Pompeya, fueron sus versiones de Heine y Villon publicadas el año anterior las que le consiguieron sus primeros éxitos, sus primeros problemas con la justicia y una gran popularidad. Las Villon Balladái han sido reeditadas en medio centenar de ocasiones, y son uno de los libros de poesía más vendidos de la historia de Hungría. En los años siguientes, Faludy publica las recopilaciones Laudatur. Himnos medievales y laAntología de poetas europeos. Su actividad pública no deja de provocarle problemas, sobre todo con la extrema derecha húngara. Acosado por varias demandas judiciales por, entre otros cargos, “ofensas a una potencia amiga”, abandona Hungría y se instala en París a finales de 1938. En junio de 1940 abandona París con destino a Casablanca y subsiste en Marruecos hasta el verano de 1941, en que se dirige a Nueva York en un barco de refugiados. En los Estados Unidos se alista en el ejército, participando en distintos episodios de la guerra del Pacífico. Al acabar la contienda, Faludy regresa a Hungría y se incorpora a la vida pública como miembro activo del Partido Socialdemócrata. A finales de mayo de 1949 se desencadena el “caso Rajk”, y en la secuencia de purgas que lo siguen, es detenido y conducido al campo de Recsk. Liberado en 1953, hasta 1956 se gana la vida como traductor, apenas tolerado en los márgenes del régimen. Tras el fracaso de la Revolución de 1956, Faludy sale de Hungría y se instala en Londres, donde dirige la Gaceta Literaria. En 1957 aparece en alemán Tragödie eines Volkes. Ungarns Freiheitskampf durch die Jahrhundert, escrito en colaboracióncon María Tatár (pseudónimo de su esposa, la periodista Zsuzsanna Szegö) y György Pálóczi Horváth, y en 1961 su libro de poemasEmlékkönyv a rőt Bizáncról. En 1962 se publica en la editorial André Deutsch lo que generalmente se considera su obra maestra,My Happy Days in Hell, que no será editado en húngaro hasta la caída del comunismo, en 1989. El libro tendrá un éxito discreto, una magnífica recepción crítica, dos ediciones inglesas y otras dos en los Estados Unidos y será traducido al alemán y al holandés en 1964, y al francés en 1965. A la muerte de su esposa, Faludy abandona Inglaterra y reside primero en Florencia y luego en Malta. Allí, hacia 1966, Faludy conoce a Eric Johnson, lingüista aficionado, viajero impenitente y bailarín de ballet, que llegaría a ser, en el pintoresco universo de la literatura “neolatina”, el enigmático Ericus Livonius. Ambos convivieron durante los siguientes treinta y cinco años. En 1967 se trasladan a Canadá y se establecen en Toronto. Faludy adquiere la nacionalidad canadiense e imparte cursos en Columbia University, en Wesleyan, Princeton, UCLA, y en la universidad de Toronto, de la que será nombrado Doctor Honoris Causa en 1978, año en el que también aparece la primera antología de su poesía traducida al inglés, East and West. Selected Poems of George Faludy. En 1980 edita en magiar sus Poemas escogidos, un grueso volumen de más de seiscientas páginas. Entre 1983 y 1985 publica una colección de los poemas escritos en el campo de Recsk, las antologías Learn This Poem of Mine by Heart. Sixty Poems and One Speech, y losSelected Poems of George Faludy. En 1987, con los nuevos aires suscitados por la “perestroika” gorbachoviana, aparece la primera edición (pirata) de My Happy Days in Hell en Hungría. Tras el colapso del imperio soviético, la pareja Faludy-Johnson se muda a Budapest y aparece la primera edición húngara de Días felices en el infierno, reavivándose la popularidad del poeta. Extraordinario orador, sus lecturas públicas congregan a multitudes y sus poemas son frecuentemente musicados, como lo habían sido en los años treinta y primeros cuarenta. Publica dos colecciones de artículos y semblanzas, en las que están presentes muchos de los personajes de Días felices en el infierno. Es candidato al Nobel y obtiene en 1993 el Premio de la Fundación Soros y en 1994 el prestigioso Premio Kossuth a la labor de una vida. En el orden político postcomunista, la figura de Faludy concita las reservas de distintos colectivos a derecha e izquierda del arco parlamentario húngaro. Su condición de testigo de los horrores del “socialismo real” incomoda a muchos; el ultranacionalismo le reprocha su participación en un oscuro incidente del año 1947, en el que algunos miembros de formaciones de izquierda, Faludy entre ellos, derribaron la estatua del obispo antisemita de Székesfehérvar, el venerable Ottokar Prohászka; y lo que se considera su “libertad de costumbres” no lo hace popular entre los húngaros más conservadores. En 2002 Faludy contrae matrimonio con la joven poetisa Fanni Kovács, convirtiendo a Johnson, al decir de George Jonas, “en el primer hombre de la historia abandonado por un amante de 92 años de edad”. La nueva pareja aviva el escándalo con un reportaje fotográfico en la edición húngara de la revista Penthouse, que se convierte (o eso quiere la leyenda) en el número más vendido de su historia en Hungría. Se dice que Faludy vive un periodo de extraordinaria creatividad. Publica un libro de poemas escrito a medias con su joven esposa y la segunda parte de sus memorias, Después de mis días felices en el infierno. György Faludy fallece en 2006 en Budapest.
Alberto Pimenta (Oporto, 1937) es un poeta practicante de muy diversas disciplinas (poemas escritos, collages, acciones poéticas –performances-, ensayos teóricos, etc.). Apenas conocido en España –y discretamente ignorado por la crítica de su país-, Pimenta es sin duda uno de los poetas portugueses vivos más notables. Autor de una obra variada, sólida y arriesgada siempre, ha publicado una treintena de libros, entre los que figuran títulos como Homo sapiens (1977, &etc), Bestiário Lusitano (1980, Appia), As moscas de pégaso (1998 &etc) o al Face-book (2012, 7 Nós). Su obra, no siempre fácil de traducir, ha sido vertida a numerosos idiomas como el francés, el italiano, el sueco o el alemán. Dicen que Alberto Pimenta es imposible de clasificar, y quizá sea cierto, pero nos aventuraremos a definirlo como un gran jugador que lo arriesga todo –expresión y pensamiento- en cada partida. Cada texto es, así, un reto para el lector, un reto del que nunca sale indemne.
Doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona y Diplomado en Ciencias Sociales por la Facultad de Teología de Barcelona; desde 2003, enseña Historia de la Filosofía en la Universidad de Barcelona. Es autor de dos libros de poesía, La ribera invisible (Ediciones Ribera, Barcelona, 1989) y Limbario de aturdimientos (ib., 1995), de un estudio todavía inédito sobre el tratado perdido de Gorgias de Leontinos De lo que no es o de la naturaleza , con edición crítica, traducción y comentario de los testimonios, una tesis doctoral sobre el poema de Parménides (Premio Extraordinario de Doctorado 2001, y Mención honorífica al Premio del Claustro de Doctores de la UB), una nueva versión castellana de las Vidas de los filósofos de Diógenes Laercio, con un extenso comentario, así como de numerosos artículos publicados en revistas de filosofía y pensamiento, como Archipiélago, Mania, Convivium, Invarianti (Roma) y otras. Además ha publicado traducciones de diversos autores modernos (Schiller, Döblin, Anders, Debord, Anderson y otros) y es vicepresidente de la Asociación de Estudios Filosóficos MANIA y de la Societas Philosophorum Viventium, miembro fundador del Centro de Estudios de Desarrollo Rural y Medio Ambiente (La Paz, Bolivia) y miembro del Seminario de Filosofía Política y del Seminario de Filosofía y Cultura Griegas de la UB.
Santiago Sierra vive y trabaja en Madrid, donde se formó como artista a finales de los años ochenta. Después de una estancia en Hamburgo a principios de los noventa, residió en México D. F. entre 1995 y 2006. En el país latinoamericano desarrolló un corpus de trabajo tan coherente como contundente que le catapultó al centro de la escena artística internacional. Su obra, expuesta en museos y bienales de todo el mundo, tematiza el trabajo y la alienación bajo el yugo del capitalismo.