Joseph von Eichendorff publica en 1826 Aus dem Leben eines Taugenichts, un clásico irrenunciable del Romanticismo y de todo el siglo XIX.
Para salvar su propia vida, el joven August Zollinger abandona su pueblo natal y emprende una vida errante.
Tal vez no haya habido, en la historia del pensamiento del siglo que pasó, un libro tan leído y "agenciado" como propio por los filósofos. Y esto se vuelve aún más notable por el hecho de que se trata de un libro escrito por un no-filósofo.