Vivian Gornick lleva años desarrollando un formidable diálogo entre la literatura y la vida.
Actuar ante la crisis climática no implica diluir nuestras ideas o nuestros horizontes, más bien todo lo contrario.
El fin de la raza blanca arranca con un estremecedor cuento que se mueve en el fino y desbocado equilibrio de una linea gris y se interna en un viaje interior asediado por el estupor, lo absurdo, la critica hacia un destino que nunca llega.
El fin de los Montioc, publicado en 1985, fue un libro de difícil clasificación desde el principio: ni literatura, ni etnografía.
Un fantasma recorre el mundo. Pero este ya no es el espectro del comunismo. Sus nombres son muchos y están en boca de todos: colapso, catástrofe, crisis, final.