"Una pulsión erótica y una sublevación contra ella, un (todavía no obsesivo) deseo, un (ya obsesivo) temor que se opone a él, un afecto penoso y un impulso a acciones preventivas, el inventario de la neurosis se completa.
Amo los libros. Amo su mundo. Amo estar en la nube que forma cada uno de ellos, que se eleva, que se estira. Amo proseguir su lectura. Siento excitación al recobrar su peso leve y su volumen dentro de mi palma. Me gusta envejecer en su silencio, en la larga frase que pasa ante los ojos.
Helioflores es uno de los más grandes caricaturistas mexicanos de todos los tiempos. A finales del convulso año de 1968, el maestro veracruzano dio vida a uno de los personajes más excéntricos y oscuros de la caricatura mexicana: el Hombre de negro.