Escrito literalmente intempestivo, la Ética de Baruj Spinoza (1632-1677) ha ejercido siempre, desde antes incluso de ser entregada a las prensas, una fascinación en verdad obsesiva. Para mal como para bien.
La ética aplicada ocupa un lugar cada vez más importante en la formación de los profesionales. Proporciona procedimientos para la toma de decisiones y nos ayuda a definir valores, actitudes y buenas prácticas para poder lograr la excelencia profesional.
La vida del hombre es una sucesión de decisiones. Por esto es inevitable que el hombre se pregunte por el recto decidir y el recto obrar. La ética quiere dar una respuesta fundada y al mismo tiempo conseguir un método comprobado de fundamentación.