Un dragón con temperamento explosivo no es una buena combinación, como la familia y los amigos de Fergal descubrieron muy pronto. Quema la cena (literalmente), reduce a cenizas la portería del campo de fútbol y no puede disfrutar de un juego de mesa agradable y tranquilo.
Fergal está un poco preocupado: sus papás lo han apuntado al campamento para dragones y no sabe si será capaz de llevarse bien con los demás.
Fergal está preocupado porque su amiga irá a verlo, pero pronto descubre que hay algo especial que puede hacer para transformar su preocupación en ¡entusiasmo!
Fergal suele contar mentirijillas. Pero un día cuenta una gran mentira que causa problemas a uno de sus amigos. Fergal se siente fatal. ¿Tendrá el valor de arreglarlo?