Según las categorías de retóricos y teóricos literarios del Renacimiento, la carta de súplica era un género mixto: una súplica judicial para persuadir al rey y las cortes, un relato histórico de las acciones pasadas de uno, y una historia.
Se ha tendido a ilustrar la relación entre derecho y literatura resaltando obras como Billy Budd, el Libro de Ester, El proceso, El mercader de Venecia, A sangre fría, La muerte de Iván Ilich, Antígona, Matar a un ruiseñor, Almas muertas, y un largo etcétera.
El cuerpo pareciera ya no pertenecer a la dimensión de lo real: cuerpos construidos, manipulados, artificiales, desnudos, pornográficos, pospornográficos, la falseada belleza esculpida por la agonía social y consumista. ¿Qué hay de real en las ficciones del cuerpo?
Gilles Deleuze decía que para comprender la filosofía anglosajona hacía falta un libro que aún no estaba escrito, un libro sobre las relaciones entre los famosos hermanos James: William, el filósofo empirista y pragmático, fundador de la psicología estadounidense, y Henry, el gran novelista.
El Zhuangzi, o Escritos del Maestro Zhuang, que la tradición sitúa en los orígenes del taoísmo filosófico, es celebrado en China como la obra más bella de todos los tiempos.