La palabra «meditación» no goza de demasiada buena prensa: o bien se la asocia a un esfuerzo de concentración mental que pocas personas son capaces de realizar, o bien se la vincula a prácticas piadosas pasadas de moda.
De acuerdo con este libro, el Observador es el que guía el proceso de desarrollo y en el cual todos los contenidos de la conciencia se unifican. La Meditación Autoalusiva es la técnica que permite establecer un contacto con el Observador.
La obra de José Ortega y Gasset desvela un pensamiento circunstancial que va hilvanando temas y preocupaciones de varia índole y carácter en el complejo entramado teórico y metodológico de la «razón vital».