Nuestros hijos son huéspedes que nos piden que les mostremos el camino que han de seguir. Es nuestro deber ofrecerles el mejor lugar y brindarles seguridad y apoyo mientras que ellos puedan recorrer solos su camino.
El premio Nobel de Literatura Orhan Pamuk no se cansa de reivindicar la gran influencia que Paz ha tenido en su escritura y el peso específico e insoslayable de la obra maestra de Tanpinar en la literatura turca en general.
El problema de la paz es tan complejo como difícil. No sólo hay obstáculos prácticos, sino también dificultades teóricas.
Un poema de esta clase necesita ser leído en voz alta para tener sentido. El lector tendrá que romper el silencio de la página fría para liberar la participación, un fin al silencio y a la soledad. Lo que está en juego es la necesidad.