Un ensayo a favor de la escritura imperfecta —y una lúcida reflexión sobre la desobediencia narrativa como origen de la literatura.
Prólogo de Julián Herbert.
Las largas horas dedicadas a la investigación, la redacción de formularios y aplicaciones, las búsquedas de contactos profesionales en ámbitos cargados de gente, las sesiones de revisión de proyectos en instancias educativas, el tiempo libre malgastado, los sentimientos de culpa y la incertidumbr