Los personajes de Falsa guerra son náufragos en tierra firme, varados en zona de nadie. Algunos quieren marcharse de Cuba y no pueden, otros se fueron y nunca acabaron de llegar del todo.
¿Cómo cabría calificar nuestra cultura en este inicio de milenio?
Acaso, ¿como una cultura que refleja una subversión en nuestra manera de abordar la realidad? ¿Una cultura que se caracteriza por el miedo a afrontar sensaciones y sentimientos auténticos?
Una mujer trans madura, artista y activista por los derechos de las minorías migrantes y las disidencias decide ajustar cuentas con su pasado.
Para nuestro sistema nervioso, una discusión, un portazo, un grito de tu hijo o hija son señales de peligro real y la reacción inmediata ante estas situaciones con frecuencia es ponerse a la defensiva, explotar o paralizarse.