Redefinir búsqueda

Poeta maldito y novelista, y uno de los más prominentes autores de las letras chinas, Jiang Guangci (1901-1931) era hijo de un mercader de sal de la provincia de Anhui. Estudió en Moscú, uniéndose en 1921 al recién fundado Partido Comunista Chino. De vuelta a su país, se dedicó a promocionar en Shanghái la literatura proletaria y revolucionaria. En los primeros y convulsos años de la República China, la nueva literatura estaba destinada desempeñar un papel esencial en la transformación del país. Desde sus primer poemario Nuevos sueños (1925) y su novela corta El joven de la vida errante (1926), pasando por la polémica Las penas de Lisa (1929) o su influyente ensayo Sobre la literatura de la Revolución (1928), hasta su última obra, La tierra que ruge (1930), en la que por primera vez se describe un levantamiento campesino dirigido por los comunistas, Jiang Guangci sentó los pilares de la literatura revolucionaria del siglo XX en China. Expulsado del Partido Comunista en 1930, empobrecido y aislado por sus antiguos compañeros de ruta, y con una salud mental cada vez más deteriorada, murió tuberculoso a los treinta años.

Sin información disponible.

Evgueni Zamiatin (Lebedián, 1884-1937, París) estudió ingeniería naval en el Instituto Politécnico de San Petersburgo. Arrestado durante la Revolución de 1905, consiguió volver clandestinamente a San Petersburgo hasta que se instaló en Finlandia, donde concluyó sus estudios. Al regresar a Rusia, fue arrestado de nuevo, por lo que tuvo que exiliarse en 1911, siendo amnistiado en 1913. Durante la Primera Guerra Mundial publicó En el quinto infierno, una novela antibelicista que pronto fue censurada por las autoridades zaristas. Desilusionado con la Revolución de 1917 a la que prestó su apoyo al principio, publicó los relatos Los insulares y El pescador de hombres. Pero fue su obra maestra, la distopía Nosotros (1921), por la que saltaría a la fama cuando, tras ser prohibida por las autoridades soviéticas, se publicó primero en el Reino Unido, en 1924, si bien de forma incompleta, y tres años después en Praga. El reconocimiento mundial llegó con la publicación de la obra en París en 1929, recibiendo los elogios de Aldous Huxley y George Orwell, autores de sendas novelas del género distópico. Zamiatin trató de exiliarse en varias ocasiones, escapando tanto de la censura como de las estrecheces económicas. Después de conseguir el permiso necesario, alegando motivos de salud, al fin en 1932 pudo emigrar a París, tras una breve estancia en Praga, donde falleció en 1937.

Jaime Fernández (1960) es periodista y ensayista literario. En 2009 publicó su primer libro, De claro en claro: Una lectura de El Quijote (Editora Regional de Extremadura). Al año siguiente publicó el estudio literario La ciudad de los extravíos. Visiones venecianas de Shakespeare y Thomas Mann, (Fórcola), en el que analiza El mercader de Venecia y La muerte en Venecia, estableciendo una curiosa comparación entre los personajes principales de ambas obras sobre el telón de fondo de la ciudad de los canales. En su último libro Hitler, el artista del mal (Almuzara, 2012), desmenuza la mentalidad del dictador alemán y de la ideología nacionalsocialista a partir de su peculiar concepción del arte.

Con motivo del centenario de Por el camino de Swann, en 2013 publicó El almuerzo en la hierba (Hermida Editores), una amplia selección de pensamientos extraídos de En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, en traducción de María Teresa Gallego y Amaya García. La antología está precedida de un detallado ensayo del propio Jaime Fernández sobre el ciclo novelístico del escritor francés.

Sofia Zajárovna Fedórchenko (1880-1957) nació en San Petersburgo. Su madre era una actriz gitana de origen francés que viajó mucho, pasando largas temporadas en París, donde Sofia vivió desde los siete años hasta los doce. Sofia se educó en la familia de su padrastro, que era ingeniero, al que acompañó en sus muchos viajes por toda Rusia, en los que se interesó por la cultura popular, el folklore y la etnografía. Después de graduarse en el colegio, estudió Derecho varios años en la universidad. En 1914 se alistó como enfermera y sirvió en el frente hasta finales de 1916.

Como resultado de sus experiencias y del contacto directo con soldados y heridos, nació su primer libro, El pueblo en la guerra, publicado en 1917, que lleva el subtítulo de Apuntes hechos en el frente. Tuvo muy buena acogida de la crítica y de los círculos literarios de Rusia, que animaron a la autora a seguir trabajando en la segunda parte del libro, dedicada a la época de la Revolución, y en la tercera, que cubre el período de la Guerra Civil (1918-1922).

En la década de los años veinte, Sofia Fedórchenko publicó unos cien libros de literatura infantil y desempeñó un papel activo en la vida literaria de Rusia. Durante la Segunda Guerra Mundial permaneció en Moscú y escribió el poema heroico Iliá Múromets y un millón de héroes, así como guiones, obras teatrales y cuentos.

En 1983 se publicó la tercera parte de El pueblo en la guerra, y en 1990, la primera edición de la trilogía completa.

Blaise Pascal nació en Clemont-Ferrand (Francia) en 1623. Antes de cumplir los veinte años había hecho contribuciones decisivas a la geometría, la hidrostática, el cálculo diferencial y el estudio de la probabilidad, además de diseñar una máquina que podía hacer sumas y restas moviendo unas ruedas.

En 1654 una revelación mística le impulsó a abandonar la ciencia para centrarse en el cristianismo, y entre sus preferencias estuvo el jansenismo, movimiento que perseguía un ejercicio moral estricto inspirado en San Agustín. Pascal participó en las controversias religiosas de su tiempo escribiendo las 18 «Cartas provinciales» (1656-1657) en las que tomaba partido por el jansenista Antoine Arnauld en su polémica con los jesuitas.

Envalentonado por el éxito de las cartas, Pascal proyectó una defensa general de la religión cristiana. Trabajó intensamente en ella, pero la enfermedad que se manifestó en 1658 fue laminando su salud hasta que le arrebató la vida en 1662. Todos los escritos preparatorios de la gran obra que no terminó suelen agruparse y publicarse con el nombre de Pensamientos. En su testamento dispuso entregar todos sus bienes materiales a casas de caridad.

Vladímir Galaktiónovich Korolenko nació en Zhytomyr, capital de Volinia (Ucrania), en 1853. Por entonces Volinia era una región políticamente ambigua.

Ya desde el Tercer reparto de Polonia de 1795 la parte oriental pertenecía al Imperio ruso y la occidental al Imperio austrohúngaro. De hecho, Vladímir aprendió a leer polaco antes que ruso, pues su familia desconocía la nacionalidad que le sería adjudicada.

Tras la anexión de de Volinia al Imperio ruso, a la familia Korolenko se le dio a “elegir” la nacionalidad rusa. En 1870 estudió en Petersburgo en el Instituto de Tecnología, y después en la Escuela de Agricultura de Moscú, aunque interrumpió los estudios al ser expulsado por pertenecer a una organización política secreta vinculada al movimiento revolucionario.

Arrestado y deportado en 1879 al norte de la Siberia oriental, pasó varios años en la aislada región Yakut, hasta que en 1885 se le permitió volver a Rusia y se instaló en Nizhny Nóvgorod, donde conoció al joven Máximo Gorki. En este mismo año publicó uno de sus relatos más famosos, y por el que fue considerado uno de los mejores escritores de la época, El sueño de Makar, que narra la triste vida de un Yakut abandonado a su “mala suerte”.

En los años consecutivos, su escritura nos prodiga con otros relatos como El murmullo de la selva, El vagabundo y otros cuentos, El músico ciego, y Yom Kipur, de 1890. Korolenko exhibe un estilo narrativo ingenuo, realista, natural, con un singular humor inteligente y nada irónico. En 1893 viaja a América. A su vuelta a San Petersburgo participa en la dirección de la revista populista La palabra rusa (Russkoie slovo), lo que le facilita una lucha pública directa de su pluma contra los abusos de poder.

Periodista activo, crítico social y militante político, Korolenko decide en 1895 abandonar la literatura para dedicarse a denunciar las injusticias en las leyes y en la policía, convirtiéndose en una figura popular.

En 1900 se asienta en Poltava y es elegido miembro de la Academia de la Lengua, título al que renuncia a los dos años, cuando el zar veta la entrada de Gorki en la Academia. En 1906 dirige una campaña contra la ley militar y la pena capital. La única obra de este período es una corta autobiografía con el título Historia de uno de mis contemporáneos, cuya primera parte aparece en 1910; la otra, incompleta, se publica póstumamente en 1922.

A partir de 1917 manifestó su hostilidad hacia los bolcheviques, a los que en unas cartas dirigidas al comisario de Instrucción Pública, Anatoli Lunacharsky, tachó de enemigos de la civilización. Murió en 1921 en Poltava, en plena guerra civil.

Sin información disponible.

Sin información disponible.

Sin información disponible.