Slawomir Mrozek (Borzecin, Polonia, 1930) estudió arquitectura, historia del arte y cultura oriental. Antes de darse a conocer como escritor, obtuvo cierto éxito como periodista y dibujante satírico. A partir de 1957, su carrera literaria se desdobla en dos facetas, la de autor dramático—que le ha merecido un reconocimiento universal y un extraordinario éxito popular—y la de narrador. Acantilado emprendió desde el 2001 la publicación de su obra narrativa. Entre sus libros destacan Juego de azar (Acantilado, 2001), La vida difícil (Acantilado, 2002), Dos cartas (Acantilado, 2003), El árbol (Acantilado, 2003), El pequeño verano (Acantilado, 2004), La mosca (Acantilado, 2005), Huida hacia el sur (Acantilado, 2008) y El elefante (Acantilado, 2010).
Jakob Wassermann (Fürth, 1873 – Altaussee, 1934), narrador alemán que ha sido comparado, por su intensidad moral y la aguda caracterización de sus personajes, con Dostoievski, es autor de Caspar Hauser (Acantilado, 2002), El hombrecillo de los gansos (Acantilado, 2001), Los judíos de Zirndorf (1897), El caso Maurizius (Acantilado, 2018), y de la autobiografía Mi vida como alemán y judío (1933).
Isaac Bashevis Singer nació en Radzymin, Polonia, en 1904. Fue hijo y nieto de rabinos y vivió en el barrio judío de Varsovia hasta 1935, cuando emigró a Estados Unidos. Su obra, sin embargo, tuvo siempre a Polonia como horizonte: el tema más socorrido en las novelas y cuentos de Singer es, justamente, la vida en aquel país en diferentes períodos históricos, con particular atención a la vida cotidiana de las comunidades judías. Recibió el Nacional Book Award en 1974 y el Premio Nobel en 1978. Murió en Florida, Estados Unidos, en 1991. Entre sus obras destacan las novelas Satán en Goray (1935), La familia Moskat (1950), La casa de Jampol (1967) y Los herederos (1969), En el patio de mi padre (1966); y los libros de relatos Gimpel el tonto (1957) y Un día placentero: relatos de un niño que se crió en Varsovia (1973).
Léon Bloy (1846-1917), panfletario y romántico, nació en el Périgueux el 11 de julio de 1846. Su padre fue masón volteriano y su madre católica devota. En 1867 se trasladó a París. Entre sus obras destacan Le Désespéré (1886), Le Salut par les juifs (1892), Histoires désobligeantes (1894). En esta misma editorial hemos presentado ya su Exégesis de los lugares comunes (1902 y 1913; Acantilado, 2007) y Diarios (Acantilado, 2007).
Erasmo de Róterdam (Róterdam, 1466 – Basilea, 1536), conocido como «el preceptor de Europa», es el representante por excelencia del humanismo renacentista, que buscaba reformar la Iglesia y la sociedad en busca del progreso ético y cultural del ser humano. Tras estudiar a los grandes literatos y filósofos grecolatinos, se ordenó monje en 1490 y comenzó a trabajar como secretario del obispo de Cambrai, cometido que le permitió viajar por toda Europa y establecer lazos con otros humanistas de la época. Además de la que hoy presentamos, entre sus obras más importantes se cuentan Elogio de la estupidez (1511) y Educación del príncipe cristiano (1516).
Cristina Lafont. Catedrática de filosofía en la Universidad de Northwestern (Evanston, Estados Unidos) donde es jefa del departamento de filosofía y directora del programa de teoría crítica. Es autora de los libros Democracy without Shortcuts (2020), (edición española: Democracia sin atajos, Trotta, 2021); Global Governance and Human Rights (2012); Heidegger, Language, and World-disclosure (2000) (edición española: Lenguaje y apertura del mundo, 1997); The Linguistic Turn in Hermeneutic Philosophy (1999) (edición española: La razón como lenguaje, 1993), y coeditora de los libros Critical Theory in Critical Times: Transforming the Global Political and Economic Order (2017) y Habermas Handbook (2017). Estudió filosofía en Valencia y en 1992 se doctoró por la Universidad de Fráncfort bajo la dirección de Jürgen Habermas. En 2011 fue nominada a la cátedra Spinoza en la Universidad de Ámsterdam y en 2012/2013 fue miembro del Instituto de Estudios Avanzados (Wissenschaftskolleg) de Berlín.
Mario Barcellona. Ha desempeñado su carrera en la cátedra de derecho privado de la Universidad de Catania. Sus obras tienden a huir de marcos positivistas para adentrarse, con profundidad filosófica, en la evolución de los sistemas y el pensamiento sociales. En este sentido destacan: Diritto, sistema e senso. Lineamenti di una teoria (1996), Critica del nichilismo giuridico (2006), L’interventismo europeo e la sovranità del mercato (2011) y dos desarrollos posteriores del presente libro: Dove va la democrazia. Scenari della crisi (2018) y Le Belle bandiere e il colore perduto del PD (2019).
Albert Galvany. Especialista en chino clásico y en la historia intelectual de la China antigua, ha trabajado como investigador posdoctoral en prestigiosas instituciones académicas (École Pratique des Hautes Études, Friedrich-Alexander Universität, University of Cambridge, Universitat Pompeu Fabra, Université Paris Diderot). Es autor de numerosos artículos publicados en revistas científicas internacionales, coordinador de obras colectivas (La palabra transgresora: cinco ensayos sobre Zhuangzi; La guerre en perspective: histoire et culture militaire en Chine), así como traductor de textos clásicos (ha publicado en esta misma Editorial El arte de la guerra, de Sunzi) y de ensayos sinológicos contemporáneos. En la actualidad lleva a cabo su labor docente e investigadora en el Departamento de Filosofía de la Universidad del País Vasco UPV/EHU.
Al-Harawi. Asceta, consejero áulico, criptochií, diplomático, escritor, espía, estratega, erudito islámico, místico sufí, peregrino y predicador son algunos de los términos que han servido para calificar a ‘Ali ibn Abi Bakr ibn ‘Ali al-Harawi. Considerando lo poco que realmente se sabe de él —ni siquiera la fecha de su nacimiento, solo que murió en 1214/1215— y la también parca nómina de quienes lo han mencionado a través de la historia, la abundancia y variedad de los atributos asignados no deja de constituir un llamativo contraste y perfilan el retrato de un personaje poliédrico, singular y tan poco convencional para su tiempo como casi para cualquier otro también.
Pedro Costa. Inició su ecologismo en la lucha antinuclear de los años 1973-1982, abandonando su profesión de ingeniero (1969-1974) relacionado con la industria nuclear. Reinició su vida como colaborador periodístico en Ciudadano, Doblón, Triunfo… (1974-1979), reorientándose después como consultor ambiental (1979-2007). En ese largo periodo compatibilizó su actividad militante con la elaboración de una cuarentena de estudios y proyectos ambientales, adquiriendo un amplio conocimiento del país y sus problemas. Ha mantenido, hasta hoy, una intensa actividad como articulista ecopolítico.
Se licenció en Ciencias Políticas y Sociología (1975), doctorándose en 2005 con una tesis sobre «Sociología litoral», y también en Periodismo (1980). Ha sido profesor en la Universidad Complutense de Madrid (2000-2001) y la Universidad Politécnica de Madrid (2001-2015), donde se ha jubilado. Entre 2008 y 2019 ha impartido cursos de doctorado en Guatemala, primero por cuenta de la Universidad Pontificia de Salamanca, y luego en la Universidad de San Carlos (centro de Jalapa). En 1998 le fue otorgado el Premio Nacional de Medio Ambiente.
Sus primeras obras fueron Nuclearizar España (1976), Energía: el fraude y el debate (1978), Hacia la destrucción ecológica de España (1985) y Electromagnetismo (silencioso, ubicuo, inquietante) (1996), continuando con trabajos geográfico-territoriales, como Guía natural de las costas españolas (1990) o Guía natural de las montañas españolas (1993), entre otros numerosos trabajos publicados en solitario o en colaboración. En Ecologíada (cien batallas) (2011) recapituló su etapa de mayor activismo, y en Ciencia, tecnología y sociedad en los estudios de ingeniería (2016) ha querido legar a los estudiantes de enseñanzas técnicas el resumen pedagógico de su paso por la Escuela de Ingeniería Técnica de Telecomunicación de Madrid, donde ha sido alumno y profesor.