
El capitalismo no solo produce mercancías, residuos y desigualdad: produce también formas de dolor, cuerpos exhaustos, heridos, sobreexcitados y aturdidos. Convierte nuestras vidas en el teatro de la eficiencia y hace de la enfermedad, la fatiga y el malestar no una excepción, sino una condición general. A ese conjunto de sufrimientos y marcas que nos atraviesan lo llamamos dolor capital.
Los textos reunidos en este volumen elaboran un mapa social del cansancio, una cartografía de los afectos y malestares contemporáneos. En ellos comparecen el estrés y la depresión, la rabia y la vergüenza, la soledad, el duelo, la indolencia o el resentimiento, no como experiencias meramente privadas, sino como síntomas de una época. Frente a la privatización del sufrimiento y la normalización de la catástrofe, este libro propone una conciencia afectiva del presente capaz de abrir una brecha en...read more






