Los analistas sociales coinciden en hacer un diagnóstico de la sociedad en el que aparece infiltrada, impertinente y reiteradamente, bajo distintas formas y con enfoques diversos, el tema de la diversidad cultural. Poco a poco se ha ido instalando en el debate público, el social, el político, el educativo, etc., un discurso de exclusión o de inclusión en el que se hacen valer, histórica, jurídica o culturalmente, las virtudes de la identidad, de la nación o de la raza, entre otras muchas más posibles.
La Universidad, sensible a las nuevas formas en que se define y redefine la realidad, no podía quedarse al margen de ese debate en el que está en juego el futuro de las llamadas sociedades multicul-turales. Desde hace ya una década al menos, distintos foros han ido acotando y definiendo el status epistemológico y metodológico que requiere el estudio de un campo tan complejo. En el ...leer más







