
Este libro plantea uno de los aspectos de la China contemporánea más controvertidos, tratado superficialmente o, con frecuencia, abierta o convenientemente ignorado. Sin embargo, este, sostienen desde el gigante asiático, supone un eje central sobre el que opera su vertiginoso proceso de transformación: el marxismo. ¿Qué papel ha desempeñado? ¿No es acaso este país un ejemplo de lo que se ha convenido en llamar capitalismo de Estado?, ¿o encajaría mejor como socialismo de mercado? ¿Cómo armonizar, si es que tal contradicción es sostenible, esta dualidad?
Desde Mao y los orígenes de la Revolución china, pasando por Deng Xiaoping con la reforma y apertura, hasta el mandato de Xi Jinping, el Partido Comunista de China insiste en que el ideario marxista es uno de sus fundamentos teóricos y su guía para la práctica política. Pero, añade, no es un copia y pega de otras experiencias; ...leer más





