
En Malasia conviven lo cosmopolita y lo tradicional. Judicialmente, hay dos sistemas paralelos para los musulmanes, el civil para la mayoría de los asuntos, y la Shariah islámica para temas familiares. Un marido puede divorciar verbalmente ("yo te repudio"), pero si no hay testigos, debe ser demostrado por un tribunal religioso. No es necesaria una causa. Una mujer, en cambio, puede solicitar divorcio solo en casos de crueldad, abandono o incapacidad. Dos puertas de salida, pero una mucho más estrecha que la otra.
Te presentamos al inspector Singh, un policía de Singapur adicto al curry, con sobrepeso, sudoroso, poco elegante y escasamente diplomático. Sus jefes buscan constantemente fórmulas creativas para echarle del cuerpo, y le mandan en misiones complicadas por todo Asia, pero Singh es bueno. Muy bueno.
En esta primera novela de la serie, se enfrenta a esta complej...leer más







