El impacto de las investigaciones sobre el cerebro y su importancia para explicar la moralidad humana ya ha cobrado, desde hace poco más de tres lustros, carta de legitimidad en el ámbito de las ciencias naturales y lentamente en las humanidades y ciencias sociales. Desde el nacimiento “oficial” de la llamada “Neuroética” en 2002 en el congreso organizado por la Fundación Dana, la literatura especializada (artículos y libros) ha ido creciendo exponencialmente hasta nuestros días. No sólo eso: se han fundado en diversas universidades del mundo centros de Neuroética y existen diversos grupos de investigación que analizan, debaten y critican lo que las ciencias del cerebro pueden aportar al mejor conocimiento de lo que nos hace seres morales. El proyecto de investigación en el que se inscribe este libro, forma parte de esta tendencia en las humanidades, concretamente en la filosofía, de ...leer más








