Los estudios contemporáneos sobre procesos sociopolíticos no avanzan en sentidos únicos. Hoy día existen tan variados enfoques, que el solo hecho de pensar en una única aproximación epistémica hace sonreír al más conservador y defensor de los modelos cerrados de interpretación. Cuando se suele apelar a la homogeneidad teórica o metodológica, los resultados pueden derivar, en el mejor de los casos, en fórceps que construyen la capacidad creativa de quien propone una perspectiva distinta. Por otro lado, realizar investigación social en alguna geografía de América Latina, lleva aparejado el riesgo de producir solo cajas de resonancia o traductoras de propuestas, ideas y metodologías que han sido generadas fuera de nuestros propios lugares de enunciación, desconectadas de las vivencias y visiones del mundo que nos rodea. En ese vaivén y disputa por el mantenimiento y emergencia de postura...leer más







